Beneficios de montar puzzles en familia con los niños

Los primeros años de vida de los niños son momentos cruciales para su desarrollo, tanto a nivel cognitivo, como psíquico y social. Dentro del plano cognitivo y de la educación, desde momentos muy tempranos, los pequeños pueden empezar a desarrollar un pensamiento lógico y construir las primeras ideas en su mente. Por eso, muchos juguetes para niños de 2 años en adelante, tienen como dinámica la resolución de puzzles.

Hemos de entender los puzzles como juegos de mesa cuyo objetivo es completar una figura combinando las distintas partes que lo forman, no solo un plano útil, sino también a modo de juguete para encajar piezas.

Veamos a continuación cómo van evolucionando estos juguetes según la edad para la que están recomendados y cómo pueden beneficiar al crecimiento del niño, desde los 2 años hasta los 10 años.

Puzzles para pequeños (0-7 años)

La edad recomendada para los primeros puzzles para niños son los 2 años, puesto que con edades anteriores aún no están capacitados para montar puzzles. Antes de esta edad pueden manejar cubos de rompecabezas, que tienen como principal objetivo desarrollar la capacidad psicomotriz, la coordinación entre las manos, y la coordinación ojo-mano.

Entre los 2 y los 3 años, los puzzles recomendados están compuestos por hasta cuatro piezas. Los expertos recomiendan que para jugar con estas herramientas de aprendizaje se siga un proceso donde, en primer lugar, mostremos al pequeño el puzzle resuelto, lo desmontamos luego, y con nuestra ayuda ha de ser capaz de montarlo poco a poco, hasta que consiga hacerlo por sí mismo.

Entre los 3 y los 4 años, el procedimiento es el mismo, solo que ahora se utilizarán puzzles de hasta doce piezas.

Entre los 4 y los 5 años, los niños habrán recibido sus primeras clases de preescolar, por lo que ya empiezan a tener concepciones del mundo relacionadas con el abecedario y los números. A partir de los 5 años, la complejidad de los puzzles puede aumentar, a partir de un mayor número de piezas y figuras más complejas.

Entre los 5 y los 7 años, los conocimientos adquiridos por los niños y la mejora de las destrezas lógicas es mayor y la rapidez de aprendizaje es exponencial. Es la edad ideal para que los niños realicen puzzles más complejos, donde las figuras, colores y demás elementos del diseño del puzzle, planteen dificultades y confusiones a la hora de identificar la posición correcta de las piezas.

 

Puzzles para jóvenes y más mayores

A partir de los 7 años, la complejidad del diseño viene acompañada del aumento del número de piezas de los puzzles. Además, a los 7 años, los niños han desarrollado una capacidad de paciencia que no tenían cuando eran más pequeños, por lo que los puzzles pueden ser actividades que no se terminen en el mismo día y se vayan realizando a ratos, hasta conseguir completarlos.

Más adelante, los niños desarrollan algunas emociones que no estaban tan presentes anteriormente, como puede ser la frustración, que puede surgir por no conseguir completar un puzzle, por lo que la ayuda de un adulto será fundamental, para que no pase de la diversión a la frustración. Además, una forma de estimular a los niños es con un puzzle personalizado, ya sea de sus personajes de dibujos favoritos, como una foto familiar o de vacaciones, que podemos elegir y montar juntos, para luego adornar su habitación y así crear vínculos afectivos.

Según la edad, los niños de 7 años ya pueden ser capaces de resolver puzzles de entre 100 y 200 piezas. Entre los 8 y los 12 años, serán capaces de resolver puzzles de entre 300 y 1.000 piezas; mientras que a partir de los 13 años, todo dependerá de su formación y pueden llegar a realizar puzzles incluso de miles de piezas. El número de piezas dependerá de su destreza y de su formación, por lo que un número inferior de piezas no será preocupante para su desarrollo.

Besos,
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